19 de junio de 2016

El movimiento se demuestra andando

Hay dos tipos de procesos, por un lado están los procesos muy bien definidos, donde las entradas, salidas y actividades son precisas. Por otro lado están aquellos procesos que si bien tienen definido un objetivo no hay procedimiento tan definido y son producto de la observación y de la experimentación.

Scrum se centra más en estos últimos procesos, ya que se parte de la premisa que, para algo que sea exitoso, es necesario observar y analizar las diferentes variables y establecer procedimientos más adecuados, no hay verdades absolutas, ni procedimientos perfectos, es necesario inspeccionar para luego adaptar y eso se consigue cuando se tiene una mente abierta al cambio a la inquietud en la búsqueda de la mejora.

Scrum propone que los procesos están bien, pero es importante investigar y probar, cuál es la mejor forma de hacerlo, es decir, no asumir un proceso como un dogma, solo como una guía operativa, qué podemos cambiar para mejorar nuestros resultados, por eso debemos experimentar, probar y tomar las decisiones que nos lleve al éxito en la gestión de proyectos.

Es necesario tener disciplina y motivación. Disciplina para ser constantes esto no se hace una vez y luego se olvida, hay que perseverar, estar atento a cualquier desviación y tomar acciones para reconducir y por último  para tomarnos todo este trabajo necesitamos estar motivados en los resultados, verdaderamente implicados, o sino se convierte en una serie de tortuosos pasos desesperanzadores.


Como tantas veces escuché “El movimiento se demuestra andando”.

1 de mayo de 2016

La entrega de Valor en un proyecto Ágil

El resultado de un proyecto en definitiva es lo que cuenta y si este satisface las necesidades y expectativas del cliente. En una metodología predictiva o tradicional ese resultado llega al cliente al finalizar el proyecto, ya podrá gustarle poco o mucho que ya está todo hecho.

En SCRUM ese resultado puede ser visible y evaluable a las pocas semanas de haber iniciado el proyecto; esto es gracias a que el desarrollo de un proyecto ágil es a través de iteraciones o ciclos denominados SprintLas iteraciones en SCRUM permiten que cada "x" tiempo, que no debe superara las 6 semanas, se pueda entregar resultados parciales e incrementales.

El equipo de SCRUM se organiza para entregar resultados funcionales al cliente, es decir, valor que el cliente pueda evaluar y aprobar o rechazar.

EL hecho de que un proyecto tenga un desarrollo iterativo permite desde un primer momento que el cliente pueda ir apreciando los resultados, que por supuesto serán parciales y así se pueden ir tranquilizando las expectativas respecto de lo que se está haciendo y si hemos hecho una correcta interpretación de las necesidades del cliente.

Para un equipo de SCRUM es muy importante, porque obtiene en tiempo real un feedback del cliente, que indica si los pasos que vamos dando están siendo certeros o no.


La entrega de valor en SCRUM es temprana y constante, porque cada Sprint es una oportunidad de entregar valor y esto lo podemos hacer desde las pocas semanas de iniciado el proyecto y es constante porque a través de todo el proyecto, es decir, sprint tras sprint se está entregando valor.

17 de abril de 2016

Haz lo que te pido y no lo que quieres

Muchas veces desde una determinada visión se desarrollan requisitos que el cliente no valora. El que desarrolla el proyecto encuentra satisfacción en hacerlo, pero el cliente ya sea porque no le interesa o le resulta indiferente no valora el resultado. Se utiliza tiempo, dinero, esfuerzo en algo que no es apreciado por el cliente.

¿Piensen hace cuanto que no usan el Visual Basic en Word? Por favor, háganse la pregunta… A esta pregunta la encontré hace mucho en un libro y expresa claramente necesidad de definir un criterio que nos permita identificar aquello que es importante en un proyecto. Me imagino que el que desarrolló el Visual Basic en Word habrá estado orgulloso de su tarea, pero verdaderamente no pensó en el cliente.

Así y muchos otros ejemplos más que ustedes verán en su día a día hace que hagamos cosas que no son valorados por aquellos que la reciben. Hay que centrarse en lo que el cliente quiere, es fundamental. El éxito de un proyecto en Scrum pasa por conseguir la satisfacción del cliente y participando en la obtención de resultados.

En el desarrollo de software hay una regla, de Pareto, que dice: “El 80% del valor que aporta de un producto no reside más que en un 20% de sus características pensemos en esto al momento de definir los requisitos en un proyecto

2 de abril de 2016

Al cliente no le gusta....

Cuando iniciamos un proyecto, nos pasan los requisitos que debemos desarrollar para obtener el resultado final del proyecto. Por lo general, esta es una tarea ardua, compleja, porque es necesario hacer una correcta  y completa interpretación de dichos requisitos. Una vez recogida toda la información y tras un período de planificación nos ponemos a la tarea de crear el entregable para que el cliente lo apruebe. Y ahí la cuestión: “al cliente no le gusta lo que hemos hecho”.

El otro día leyendo un libro encontré está frase que me parece viene a cuento. “Nadie debería pasarse la vida realizando un trabajo inútil, no solo porque no es un buen negocio, sino porque mata la ilusión”. Y no pude más que dar la razón.


El enfoque de Scrum corrige este despropósito teniendo en cuenta dos principios; los requisitos deben ser priorizados para saber qué es lo importante en un proyecto, es decir, Priorizar según el valor y por último los sprints nos permitirán ajustar los resultados a la satisfacción del cliente; el Desarrollo Iterativo. Scrum en estos dos principios busca la satisfacción y no lo de “al cliente no le gusta lo que hemos hecho”.

15 de febrero de 2016

Interiorizando a Scrum

Cuando doy un curso de Scrum siempre tengo la duda de si mis alumnos están comprendiendo lo que les digo. No digo solamente con quedarse con el concepto sino interiorizar, llegar a entender lo relevante del tema, en definitiva llegar a comprender.

Con el paso del tiempo me he dado cuenta que los conceptos de Scrum deben madurar, en un primer momento nos quedamos con ellos, los repetimos pero no más, hasta que un día unes un concepto con otro y zas la chispa empieza la comprensión, empezamos a interiorizarlo.

A Scrum solo lo podemos aprender practicándolo, eso permite obtener el dominio del tema que nos llevará a un mejor control de los proyectos.

Se han identificado tres etapas por las que se atraviesa hasta llegar a ese tan esperado dominio. En un primera etapa te conoces todas las reglas, las cuales hay que repetirlas como se repiten los pasos de un baile para poder asimilarlo. Aquí no es posible salirte del guion.
En una segunda etapa llegas al dominio de las reglas y las formas y aquí si puedes empezar a hacer modificaciones, es decir, puedes ir dándole tu toque personal.

En una tercera etapa se puede dejar a un lado las formas y llega el dominio completo de la práctica y puedes innovar todo lo que quieras, sin ningún tipo de impedimento, porque has interiorizado de tal forma que en cada cosa que haces la esencia de Scrum está presente.

Scrum requiere práctica y atención, pero también un esfuerzo a evolucionar, a llegar a un nuevo estado, en definitiva la madurez necesaria para poder controlar un proyecto.